Vino del norte. Le acompañaban la lluvia y el viento. No tengo claro lo que esperaba encontrar. Se instaló en nuestras vidas como si formara parte de ellas desde siempre. No aceptó en ningún momento un trato especial. Compartió nuestra rutina. Hablamos de sueños, de ideales, de presente, de futuro, de música, de olores y colores, de costumbres, de miedos, de pasiones, de viajes pendientes, de las cosas que nos quedan por hacer. Me regaló un puñado de canciones, me dio una lección de vida, programó el mando a distancia y se fue.
* Llueve
* Llueve
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